Por Íñigo Guevara, agosto 2010
El bien más abundante que posee México en estos momentos es su mano de obra. Históricamente, una gran parte de nuestra economía ha sido informal y esta tendencia continúa por más que las distintas administraciones intenten formalizarlo. Los esfuerzos del gobierno por crear fuentes de trabajo formales se topan con una cultura renuente al cambio. los intentos por incentivar esta conversión hacia el sistema formal mediante la inversión en el sector de la construcció, la ampliación de la oferta en el mercado de créditos inmobiliarios y un sistema reforzado de pensiones no han tenido el efecto deseado, los mexicanos seguimos pensando en el corto plazo y en como evitar que el gobierno tenga la menor información posible sobre nuestros ingresos y nos quite lo menos posible mediante impuestos.
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