Por Sergio Aguayo, 25 de agosto, 2010
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) va sacudiéndo- se la
modorra de una década de abulia, y la Secretaría de la Defensa Nacional
(Sedena) podría sorprendernos esta semana aceptando una Recomendación de la
CNDH.
Cinco meses antes, el 19 de marzo, dos estudiantes del Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey, Javier Francisco Arredondo Verdugo y Jorge
Antonio Mercado Alonso, murieron en la entrada principal del campus en la
capital de Nuevo León. En 31 cuartillas a renglón seguido la CNDH desenreda
casi todo el embrollo y demuestra que en estas muertes se violaron siete
derechos, uno más grave que el otro (el documento está disponible en
www.sergioaguayo.org ).
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