Por Fernando Escalante, Nexos, 03 de enero, 2010.
Hace algo más de un año publiqué aquí mismo un análisis estadístico del homicidio en México entre 1990 y 2007. La historia que contaban aquellos números era un poco desconcertante de entrada, porque nos habíamos hecho a la idea de que la violencia venía aumentando en el país desde hacía tiempo, que era incluso mayor a la que había padecido Colombia a fines de los años ochenta. Y no era así. No había datos que justificasen la sensación de inseguridad de la segunda mitad de los noventa y, extrañamente, nadie los había buscado. Por eso los números resultaban desconcertantes. Entre 1990 y 2007 la tasa nacional de homicidios había disminuido sistemáticamente, año tras año; alcanzó un máximo de 19 homicidios por cada 100 mil habitantes en 1992, y a partir de entonces comenzó a bajar hasta llegar a un mínimo de ocho homicidios por cada 100 mil habitantes en 2007.
Para leer el artículo completo pulse aquí
|